Por fin en Santiago de Compostela

Después de varios días, ya estamos en Santiago de Compostela. Si has seguido el Camino francés, esta última etapa hasta llegar al Monte del Gozo se hace eterna. Estamos deseando llegar y parece que no acaba nunca.

Gozo es lo que sentían los peregrinos llegados de toda Europa al observar desde este alto las torres de la Catedral. Si te acercas a la estatua de los dos peregrinos, ubicada allí en honor a la peregrinación de San Juan Pablo II, verás al fondo las torres de nuestro destino.

Una vez que has llegado a este punto del camino francés, sólo te falta bajar la cuesta y entrar en Santiago aunque aún quedará casi una hora para llegar a la Catedral. Todo esto es si has seguido el camino francés.

Te recomiendo que lo primero que hagas sea dirigirte a la plaza del Obradoiro, donde está la baldosa donde finaliza el camino, y desde donde ves la esplendida fachada, hoy limpia tras su restauración.

Una vez hechas las fotos de ese emocionante momento, antes de entrar a la catedral te recomiendo ir a la oficina de atención al peregrino. Puede que tengas suerte y que no haya muchos peregrinos esperando a obtener la compostela. Yo he llegado a estar dos horas esperando en la fila de peregrinos para obtener esta prueba de que has peregrinado a Santiago.

Tienes que tener en cuenta que hay dos Misas diarias del peregrino, una a las doce horas y otra por la tarde. En la catedral no se puede entrar con mochila, por lo que lo mejor puede ser – si no quieres dejar la mochila en la consigna cercana a la catedral – que te dirijas al albergue que hayas elegido para pernoctar.

¡Buen Camino!